Los videos se volvieron virales en redes sociales; detrás de Chabot y Coa hay un proyecto mexicano de robótica que busca llegar a una competencia internacional en Corea del Sur.

Iztapalapa, CDMX. — La Central de Abastos de Iztapalapa volvió a colocarse en el centro de la conversación digital, pero esta vez no por el precio de los productos, el movimiento comercial o la actividad cotidiana de sus pasillos, sino por una escena poco común: un robot humanoide, vestido con sombrero, tenis y delantal, fue captado corriendo y conviviendo con locatarios y visitantes.

En los videos que comenzaron a circular en redes sociales se observa al robot recorriendo distintas zonas de la Central de Abastos, mientras comerciantes y personas que se encontraban en el lugar lo graban, le chiflan, se ríen y reaccionan con sorpresa ante su presencia. La escena rápidamente llamó la atención de usuarios, quienes comenzaron a compartir los clips por lo inusual del momento.

El personaje viral fue identificado como Chabot, un robot humanoide que apareció caracterizado como “marchante” o “chalán” dentro de la Central. En algunos videos se le ve interactuando con trabajadores de una bodega, mientras que en otros aparece rodeado de personas curiosas que intentan grabarlo de cerca.

Pero Chabot no llegó solo. En otra de las grabaciones también aparece acompañado por Coa, un perro robot de cuatro patas metálicas que caminó entre la multitud y terminó por aumentar la curiosidad de locatarios, consumidores y usuarios de redes sociales. Ambos robots causaron sorpresa por su movimiento, su caracterización y la forma en que fueron integrados a un espacio tan cotidiano como la Central de Abastos.

Aunque para muchos usuarios los videos parecían únicamente una broma o una activación para redes sociales, detrás de Chabot y Coa hay un proyecto de robótica desarrollado por NIX-LAB, una organización originaria de Ciudad Victoria, Tamaulipas, enfocada en acercar a jóvenes al mundo de la ciencia, la tecnología y la innovación. De acuerdo con la información difundida sobre el caso, el grupo lleva más de una década formando jóvenes interesados en la creación tecnológica y la robótica.

La aparición de estos robots en Iztapalapa también sirvió para visibilizar el trabajo de jóvenes mexicanos que buscan abrirse paso en competencias internacionales. NIX-LAB ha participado en torneos de robótica y, según reportes, tres de sus equipos lograron clasificar a la RoboCup Incheon 2026, una de las competencias más importantes a nivel mundial en el ámbito de la robótica y la inteligencia artificial.

La RoboCup 2026 se realizará del 30 de junio al 6 de julio de 2026 en Incheon, Corea del Sur. De acuerdo con la organización oficial, el evento reunirá a más de 3 mil competidores, investigadores, estudiantes y profesionales de distintos países, además de miles de visitantes interesados en innovación tecnológica.

Para poder asistir a esta competencia, integrantes de la comunidad NIX-LAB impulsan una campaña de recaudación de fondos. La meta es cubrir gastos relacionados con vuelos internacionales, hospedaje, inscripciones, viáticos, traslados, logística y preparación de los robots para más de 35 personas que formarían parte del viaje.

Lo que comenzó como un video viral en la Central de Abastos terminó mostrando una historia más amplia: la de jóvenes mexicanos que utilizan la tecnología, el humor y la creatividad para llamar la atención sobre sus proyectos. En un espacio popular y emblemático de Iztapalapa, Chabot y Coa pasaron de ser una curiosidad de redes a convertirse en una muestra del talento nacional que busca competir fuera del país.

La presencia del robot humanoide y su perro mecánico generó comentarios divididos entre quienes lo tomaron con humor, quienes se sorprendieron por el avance tecnológico y quienes destacaron la importancia de apoyar a jóvenes que desarrollan proyectos científicos desde México.

Por ahora, Chabot y Coa ya lograron algo importante: poner a hablar a miles de personas sobre robótica mexicana desde uno de los puntos comerciales más grandes y concurridos de la Ciudad de México.

De la Central de Abastos de Iztapalapa a Corea del Sur, la historia de estos robots muestra cómo la tecnología también puede surgir desde los espacios más cotidianos y populares del país.

You may be interested

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *